No te sientas intimidado por el posible juego agresivo de un loco del poker. Notan Dalla nos explica como jugarsela con sus cartas salvajes y obtener un considerable beneficio.
Imagínate esto. Un hombre llega a un casino con una gran bolsa, toma asiento y después desparrama todo el contenido de la misma -$25.000- sobre la mesa de poker formando una enorme pila. Montones de billetes de 100 dólares caen encima del tapete de felpa verde. El hombre cubre a todos los demás jugadores al menos cinco veces con su dinero.
La fecha es invierno de 1996. El sitio el Resorte International, en Atlantic City, el juego el Texas Hold’Em con límite. El hombre apuesta $5 en su ciega y se reparte la mano. Lo que sucede entonces supera el límite de lo imaginable. Se convirtió en una leyenda en el poker. Empezó a pujar en cada ronda de apuestas sucesiva. Esto no sería extraño si no fuera por un pequeño detalle: nunca miraba sus cartas.
El hombre era un excéntrico, un jugador compulsivo, un freaky, un temerario, un maníaco… y un enviado de Dios en cualquier juego de poker. Es la quinta esencia del loco, jugando sin ningún miedo a perder y sin preocuparse nunca por el dinero. Increíblemente, ganó rápidamente y arrasó a dos jugadores de la mesa antes de encontrarse con su inevitable destino. Los $ 25,000 le duraron 20 minutos. Con su destino sellado, el hombre se fue del casino para no ser visto nunca jamás.
Aunque esto es un ejemplo extremo de lo que un loco puede llegar a hacer en el juego del poker, representa bien el grave riesgo y el tremendo potencial que supone tener a uno sentado en la misma mesa. Uno de estos locos puede ciertamente derrotar a sus oponentes con una combinación de buenas manos y fuerza agresiva. De todos modos, a largo plazo, el loco siempre encuentra la fatalidad si se enfrenta a la apropiada contra-estrategia, diseñada específicamente para neutralizarle. De hecho, construir una contra-estrategia adecuada para enfrentarse con locos es la intención de este artículo.
Un loco presenta una serie de desafíos únicos para cualquier jugador de póquer. De hecho, no creáis que siempre esté en desventaja. Por ejemplo, se podrá defender bien en juegos descubiertos contra oponentes pasivos. En manos cortas, con muchos oponentes pasivos, los locos parecen disfrutar de una ventaja significativa.
La muerte de estos locos suele tener lugar en juegos de dinero o ‘cash’ (con al menos ocho jugadores), dónde se enfrentan a uno o dos de ellos en cada mano y al menos uno dispone de una mano más fuerte que la suya. Lo que sucede es que todos los jugadores se vuelven más disciplinados y tienden a jugar de forma técnicamente correcta. Esperan a fuertes manos de salida con las que puedan enfrentarse al loco. De hecho, el loco a menudo se enfrenta a una o dos de las mejores manos que se pueden jugar y eso le sitúa en desventaja. Sus oponentes le ven jugar la mayoría de las manos, y pagarán las apuestas con ráfagas de pujas, eso es todo lo que se necesita, esperar caratas fuertes y dejar que las rarezas del loco se vuelvan contra él.
Desgraciadamente, esto te sitúa en un serio problema si no tienes unas buenas cartas de inicio. Algunos jugadores indisciplinados ven las fichas moverse por la mesa y no pueden contenerse. Empiezan a relajarse en sus requerimientos para la mano de inicio. Este tipo de jugador indisciplinado ve como el loco de vez en cuando gana y reaccionan apostando o pujando con cartas marginales. Esto repercute positivamente en las intenciones del loco, que busca generar una acción, situar a sus oponentes en una diatriba, crear un juego de poker salvaje con muchos jugadores en todas las manos y potes muy consistentes.
Most games with a maniac usually fall into one of two categories - they are either very tight (two- or three-way action in most pots) or very wild (multiple opponents calling raises in every hand). The maniac's behaviour causes every single player at the table to adjust his strategy.
No olvides nunca la importancia de la situación de los asientos en el poker. Siempre resulta una ventaja sentarse inmediatamente a la izquierda del loco. La peor situación en la mesa es inmediatamente a su derecha. Así, tu primer objetivo será obtener un lugar favorable. Solicita un cambio de asientos si es posible.
Con un loco en el juego, el objetivo último a conseguir es entrar con la mejor mano posible, sabiendo que el maniaco va a cancelar las apuestas y pujas. En juegos fuertes, una estrategia ajustadamente agresiva suele ser la óptima. En otras palabras, en el Hold’Em entra con manos ganadoras (pares superiores a los 7 y si no son pares, A-K o A-Q) y apuesta de forma agresiva. El loco intentará por norma intimidarte e intentar que te repliegues aumentando y repujando. Pero como tú estás jugando buenas cartas la mayoría de las veces, terminarás con la mejor mano y ganarás los mayores botes.
En los juegos más salvajes, se necesita una estrategia distinta. Puesto que el loco ha creado muchas vías de acción y grandes botes, algunas manos incrementan significativamente su valor. Antes de la ronda flop las manos con conectores, pares pequeños, y ases son a menudo cartas que valen la pena. Si tienes dos cartas conectadas y en la flop hay dos más en conexión, una puja del maniaco incrementará el valor esperado de tu mano y hará que puedas ganar un bote mucho mayor cuando llegue el color (lo que sucede sobre un 37% de las veces cuando en el flop lo esperas).
Hasta ahora, la mayoría de los conceptos estratégicos comentados se referían a juegos de Hold’Em. Sin embargo, los juegos sin límite presentan sus propias características.
Es importante destacar que los locos pueden dominar en juegos de mucho dinero, especialmente cuando se proveen de fuertes recursos monetarios frente a oponentes tímidos. Los jugadores que tienen miedo de perder sus fichas caen ante la estrategia hiper-agresiva de los locos. Siguiendo su sentido común, se van corriendo. Cuando el loco descubre su debilidad, simplemente se dedica a pujar y repujar a su desvalido oponente, y la mayoría de veces gana un bote tras otro, a pesar de que no suele tener nunca la mejor mano. Esta dinámica simplemente no es posible en los juegos Hold’em con límite, puesto que la cantidad a apostar queda fijada en cada ronda y los oponentes están menos sujetos a ser intimidados por la misma.
Este concepto es importante porque es esencial aceptar que los recursos monetarios toman mucha más importancia y gravedad cuando nos encontramos con un loco en una mesa de un juego sin límite. En los juegos sin límite se hace más difícil “saber dónde estás” –usando una típica expresión del poker- con una apuesta o aumento cuando te enfrentas a un loco. Por ejemplo, con una fuerte pero vulnerable mano como puede ser una pareja de Q, posiblemente sea mejor deshechar tu mano cuando has apostado y has sido pujado por un oponente después de que apareciera un As. En un juego normal, el oponente es muy posible que tenga otro As, lo que significa que vas a perder. Pero cuando estás jugando con un loco y te encuentras en esta situación, estás obligado a jugar a las adivinanzas.
Así, resulta mucho más duro jugar con locos en juegos sin límite que en aquellos en los que hay un límite fijado.
El poker es por igual un juego de psicología que de cartas de azar. Por consiguiente, hay tácticas que pueden usarse para mantener a un loco sentado en el juego durante largos periodos de tiempo, contribuyendo sin cesar a tu propio beneficio en la mesa.
La mayoría de locos del poker son unos perdedores. No hay talento ni experiencia que pueda sobreponerse a jugar muchas manos apostando repetidamente en el juego a pesar de tener la peor mano. Por tanto, es importante intentar entender por qué el loco juega tan imprudentemente. ¿Será que simplemente le gusta especular? ¿Es un excéntrico jugando con fichas insignificantes para él? ¿O será que centrar la atención de la mesa le ayuda a subir su ego? Hay diversas razones que explican su comportamiento, y identificarlas es el primer paso hacia obtener un beneficio de ellas.
Sea cual sea su causa raíz, la mayoría de locos –incluso la mayoría de jugadores de poker- quieren divertirse en la mesa. Los comentarios despectivos y negativos que puedan realizar otros profesionales presentes en la mesa hacia estos locos causaran un gran detrimento hacia las ganancias a corto y largo plazo que deben obtenerse al tener a estos maníacos en el juego.
Puede sonar sospechoso, pero la mejor contra-estrategia con un maníaco es dejar que crea que puede dominar el juego y que tú, su oponente, puede ser fácil de manipular en la mesa. Permitir que el maníaco piense que puede hundirte mientas tu realmente estás preparado para enfrentarte a su agresividad con las contra-estrategias adecuadas, es efectivamente la trampa perfecta. En esencia el loco cometerá el peor error del poker- subestimar a su oponente.
Notan Dala es uno de los mejores escritores de poker, en la última década ha contribuido de manera significativa con las revistas Card Placer, Casino Placer y Poker Digest.
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